Hoy en día los medios de comunicación argentinos,
afortunadamente tienen licencia para cubrir los juicios de lesa humanidad,
tratar sobre ellos y brindar cualquier tipo de información. Parece algo normal,
pero este escenario era inimaginable hace 30 años, en medio del proceso cívico
militar, donde los medios no hablaban simplemente porque eran cómplices y parte
del aparato de propaganda y justificación de los crímenes, porque les era
indiferente, o por temor a la desaparición e incluso a la muerte.
El periodista del diario La Capital, Jorge Kaplán, afirmó que
“el rol que cumple el periodismo en estos juicios es de suma importancia, ya
que es muy significativo que tenga visibilidad la opinión de ese tema”. Lo que
los medios logran cubriendo en tribunales las que se difunda y que se conozca
que fue lo que pasó, ya que son cosas muy graves que han pasado y las
consecuencias del proceso siguen hasta hoy. Además agregó: “Quizás hoy en día
la gente está más preocupada por la inflación o por la inseguridad, y lo que
pasó en la dictadura no está en la consideración inmediata de la mayoría”.
Sin duda las repercusiones estos crímenes han quedado
instalados en la conciencia colectiva, y todos creen que no puede volver a pasar
algo así, aunque mucha gente no lo tenga presente todo el tiempo. Por esto los
medios son un buen recurso para divulgar los testimonios y es para celebrar que
lo puedan hacer con total libertad. Jorge dijo que la cobertura de estos
juicios se puede hacer con mucha tranquilidad y sin censura de ningún tipo
porque es un tema que no toca interés económico de hoy en día, ya que es en eso
donde se generan presiones en los periodistas.
Actualmente lo que ocurre en el marco de las causas judiciales es información pública, por lo que no existe ninguna restricción
para darla a conocer; Kaplán manifestó que “en todo caso se puede preservar la
identidad de alguna víctima que haya sufrido una violación a su intimidad o de
algún sospechoso que aún no haya sido declarado culpable” y expresó: “En este
tipo de casos las acusaciones ya son públicas y están en tribunales, están
acusados, procesados y luego condenados”.
La inconstitucionalidad de las leyes de Obediencia de vida y
de Punto final, tanto como la ley de Indultos, era como volver al principio, se
reabrieron viejas causas y se realizaron nuevas denuncias, lo que fue el
puntapié inicial para que hoy exista la libertad que tiene cualquier persona,
periodista o no, para asistir a cualquier juicio simplemente acreditándose con
el DNI.
El periodista especialista en crímenes y juicios de lesa
humanidad, arremetió contra los opositores que han criticado al gobierno por
decir que victimizan los juicios para “hacerse los buenos”, argumentando que
“los organismos y las víctimas no cuestionan ese tipo de cosas, porque lo que
importa es que se hagan, y eso es lo bueno, ya que hubo que esperar más de 30
años”.
Agraciadamente hoy se puede decir que los medios colaboran
con las víctimas que por mucho tiempo tuvieron que guardarse las malas
experiencias que les tocaron vivir. Jorge Kaplán expresó: “Las víctimas
prefieren la difusión de lo que han padecido porque han tenido que pasar muchos
años silenciados de lo que ha pasado, sin poder denunciarlo, sin poder contarlo
a nadie”.
Autor: Bianco Emiliozzi
Fuente de información: Entrevista a Jorge Kaplán (Periodista
y redactor del diario “La Capital”, especialista en crímenes de lesa humanidad)
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