Viviendo
las elecciones universitarias
Días
tensos, repletos de estudiantes con remeras de colores, cada una con nombres de
agrupaciones, defendiendo sus posturas, sus ideas, tratando de representar y de
demostrar quiénes son y qué es lo que quieren. Días en los que nuestra facultad
se convierte en un laberinto en el que tenés que ir esquivando carteles,
pancartas, volantas, todo tipo de cosas que pueda hacerte leer una y otra vez
lo que ellos quieren. Así vivimos los estudiantes los días de elecciones.
Cada agrupación tiene su color, su forma de hablar y de persuadir. Desde que llegas a la facultad hasta que te vas te llenan las manos de folletos, y te siguen el paso hablándote, no importa si ya los escuchaste o si ya votaste, es esencial para ellos que los escuches y les des tu opinión.
Cuando
hablamos de sus carteles o volantes, nos referimos a papeles colgados de todos
los techos, todas las paredes decoradas en su mayoría de verde o rojo, los
pisos repletos de ideas. Pero esto no es todo, en cada clase entran aquellos
militantes a seguir demostrándote que quieren ganarse el Centro de Estudiantes,
que pueden ser lo mejor para el futuro de la universidad. Muchos están en
desacuerdo con que este tipo de cosas sucedan, pero es en el único lugar y
momento en el que la mayoría de estudiantes prestan atención de verdad a las
agrupaciones. Luego de eso, nos vamos a
nuestras casas con un centenar de papeles, pero no de cualquier tipo, si no de
folletos con propuestas políticas que ya leíste mas de tres veces.
Más
allá de todo eso, somos afortunados de que hoy en día tengamos la posibilidad
de poder elegir lo que queremos para nuestra facultad, para nuestros estudios. De
que nuestro voto valga la pena. Debemos tener en claro que el votar es algo
obligatorio y que debemos defender nuestros derechos como estudiantes, y esa es
la manera, escuchando y leyendo no solo esos tres días, si no todo el año a aquellos que están en cada
detalle tratando de darnos soluciones o de beneficiarnos.
Autor: Guillermina Postiglione
Autor: Guillermina Postiglione

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