Otra
fiesta de la democracia
En eso se
transformaron los días de elecciones en la facultad: en una fiesta en donde los
estudiantes y ciudadanos tenemos la posibilidad de elegir. Y como toda fiesta,
las paredes de nuestra facultad se llenaron más que nunca de colores, carteles,
volantes e ideas. Aunque muchos tienen quejas sobre esto, es importante
recordar que hace 30 años las paredes estaban vacías, no solamente de colores y
carteles, sino también vacías de ideas.
Los días
de elecciones son diferentes, se viven distintos y la facultad no tiene el
ambiente de siempre. Al momento de ingresar, lo primero que se nota son la
enorme cantidad de carteles y banderas flameando con el viento y llenando de
colores la facultad. Cada cartel con una consigna, un lema o frase, intentando
persuadir o llamar la atención de cualquier estudiante. Militantes queriendo
armar un debate, cambiar opiniones o expresar sus pensamientos.
Dentro de
la facultad, los pasillos se tornan tensos. Te encontras en la situación de
tener muchos partidarios de diversas agrupaciones intentando hablarte a la vez,
queriendo contarte sus propuestas e ideologías, discutiendo para que escuches a
tal primero y no al otro. Pero si se mantiene el respeto esos momentos se
solucionan. El estudiante independiente puede decidir si oírlos o no, escuchar
sus propuestas o dejarlas de lado, teniendo en cuenta sus preferencias.
También
se puede ver la facultad repleta de volantes, que representan a las
agrupaciones, sus colores, sus ideas y convicciones, llenos de diseños
diferentes e ideas distintas, pero todos los ellos con el mismo fin de difundir
posturas y convicciones. Entras a la facultad con las manos vacías y terminas
con las suficientes hojas como para escribir un libro.
Pero
finalmente estos días son una fiesta, ya que todos los universitarios tienen la
posibilidad de elegir un Centro de Estudiantes donde los mismos sientan que sus
derechos están respetados y son escuchados, donde gane el bienestar de los
estudiantes y no los conflictos políticos ni la violencia.
Autor: Sofia Darioli
Autor: Sofia Darioli

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